APADAN (Asociación Protectora de Animales)
HORARIO DEL REFUGIO

Sábados y domingos de 10 a 14 h (visitas y adopciones).
El refugio está  Culleredo - A Coruña (España).
Email: info@apadan.org

APADAN (Asociación Protectora de Animales)
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MARA (2015)
in
Sexo: 
Hembra
Edad: 
Adulto
Tamaño: 
Mediano
Esterilizado: 
Apadrinado: 
No
En Acogida: 
No
En Adopción: 
No

Hace unos días de madrugada nos dejó la abuela Mara, nos dejó para siempre una criatura que era algo más que un pobre perro, era en sí misma historia viva de una época, el último vestigio de un tiempo pre-APADAN, la perra de más edad del refugio y también la que más tiempo llevaba allí, ya estaba en el refugio antes de que la mayoría de nosotros supiéramos siquiera que existía, se ha ido el último legado vivo de la época de Matilde Figueroa.
Mara entró en el refugio en el año 1999, siglo XX todavía, llegó una jovenzuela de 2 años de edad y se fue una abuela de 18, pero no vino sola porque Mara llegó con toda su pandilla, un grupo de perros que siempre habían vivido juntos y encerrados en una nave sin apenas luz ni contacto humano, hasta que un día el dueño decidió cargarlos a todos ellos en el coche y dejarlos en el refugio, no sabemos cual era su intención teniendo a tantos animales en estas condiciones de aislamiento, pero sin duda fue la causa de ese enorme miedo al ser humano que en todo momento les acompañó y que arruinó sus vidas para siempre, de buenas intenciones está lleno el infierno.
Sus compañeros eran un grupo de perros muy queridos y muy especiales para todos los que a lo largo de los años hemos formado parte de APADAN, todos los que lleven tiempo conociéndonos recordarán sin duda a algunos de ellos, vivían juntos: Barbas, Coca, Pepi, Luci, Sol, Isa, y Tango, todos ellos sin excepción fueron muriendo en el refugio, ninguno encontró jamás un hogar.
Mara era una perra tímida con los desconocidos pero no fue nunca una criatura infeliz, disfrutaba de las golosinas, de los paseos por el monte, y del agua de los bebederos más que de ninguna otra cosa, pero no para beberla sino para bañarse en ella, lo que más apreciaba en el mundo era un buen baño, por desgracia nunca conoció el mar y ni tan siquiera una piscina grande, pero a falta de piscina bueno es un barreño, y a remojo que se ponía a la vuelta de cada paseo, le cambiaba hasta la cara, en esos momentos era la perra más feliz de toda la comarca y no tenía nada que envidiarle a nadie.
Para todos los perros abandonados es importante el refugio, pero para los animales tan tímidos y desconfiados como Mara y sus compañeros es fundamental porque con casi total seguridad ese será su hogar definitivo, su estación de fin de trayecto, es duro de aceptar pero en realidad Mara no fue nunca una perra triste, era una abuela simpática y un poco cascarrabias que siempre nos hacía reír aunque ella no le encontrara la gracia al asunto por ninguna parte, tuvo una vida larguísima, una vejez muy bien llevada y una muerte piadosa, no fue en absoluto desgraciada en el refugio, ya no sólo porque fuera de lejos lo mejor que había conocido nunca, sino porque estaba con gente a la que fue cogiendo aprecio con el tiempo, porque era tratada con atención y respeto y le había sido devuelta su dignidad, tenía derechos y lo sabía, siempre se hizo lo que ella quiso, ni más ni menos, nunca le gustaron los desconocidos porque su confianza en el ser humano siguió siendo nula, pero les ladraba un poco desde lejos y ya está, esa era toda su relación con la gente ajena a su mundo.
El sábado por la mañana, 16 años después de haber entrado por la puerta por primera vez, salió por esa misma puerta para no volver dentro de una de bolsa plástico, cuando vinieron a recogerla para llevarla a incinerar el chico comentó que pesaría unos 13 kilos, y el pensamiento absurdo del día es que era más grande cuando estaba viva, porque cuando estaba viva era muy grande, todos los que estábamos allí sabíamos que aquello era suyo, ella era la dueña, Mara era la que había llegado antes y aquello era suyo, era el refugio de Mara y nosotros meros invitados.
Y ahora por fin, tantos años después, ya está junta toda la pandilla de nuevo, algunos llevan esperándola más de 10 años, se hizo de rogar en el cielo de los perros la independiente Mara, pero ahora ya está, tuvo que ser un reencuentro espectacular el de estos amigos que se quisieron tanto, han echado la vista atrás un momento para despedirse de nosotros y han reanudado el camino ahora que por fin ya están todos, se acabó la espera y han podido partir juntos por fin.