APADAN (Asociación Protectora de Animales)
HORARIO DEL REFUGIO

Sábados y domingos de 10 a 14 h (visitas y adopciones).
El refugio está  Culleredo - A Coruña (España).
Email: info@apadan.org

APADAN (Asociación Protectora de Animales)
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NILA (2015)
in
Sexo: 
Hembra
Edad: 
Adulto
Tamaño: 
Mediano
Esterilizado: 
Apadrinado: 
No
En Acogida: 
No
En Adopción: 
No

Hace unos días un fallo renal se llevaba por delante a esta criatura de enormes, atentos y brillantes ojos. Se llamaba Nila y siempre se vio a sí misma como una perra corriente, nunca se consideró especial ni vivió en la añoranza de un mundo
mejor, nunca estaba melancólica ni ansiosa, no discutía ni se peleaba, nunca imponía su presencia hasta estar segura de que sería bien recibida, sólo
respiraba tranquilamente en paz con el mundo… nunca consideró que la vida le debiera nada así que nada esperaba. Hacía 4 años y medio que había entrado por la puerta del refugio, y no había entrado sola ni mucho menos: venía con sus 9 bebés casi recién nacidos. Todos fueron encontrando casa menos ella, que como viene siendo habitual, se quedó con nosotros para siempre. Llegó asustada y preocupada por la amenaza que en su cabeza suponíamos para su pequeña familia, era una madre protectora que anteponía la vida de sus pequeños a la suya propia. Quien la tuviera antes que nosotros no la había tratado bien, lo pudimos ver en sus ojos nada más llegar, es posible que nunca le hayan pegado y que ni siquiera la hubieran abandonado, el principal pecado fue seguramente la indiferencia. La indiferencia puede resultar tan dañina como el odio, y los perros “de caza” saben mucho de indiferencia; cuando la jornada se acaba muchos dueños se van con sus “trofeos” y con los perros que hayan vuelto a tiempo, los otros quedan allí. No tiene ninguna importancia porque total es sólo un perro, otro ocupará su lugar el próximo día. Y así fue, Nila anduvo vagando sola varias semanas con su pequeña familia creciendo en su barriga, a salvo del mundo gracias a su valiente madre, una luchadora, una guerrera que sabía que ellos eran lo único importante. Nosotros éramos nadie para ella, por suerte con el tiempo fue empezando a considerarnos “alguien” y llegó a querernos mucho, éramos sin duda distintos de la gente que hasta entonces había conocido; conoció el cariño y el respeto, y algo en ella cambió para siempre. Nila nunca encontró un hogar, en cuanto la vimos por primera vez supimos que muy probablemente había venido para quedarse, sólo era otra pobre y tímida perrita de caza, con nosotros no tuvo una vida cómoda de paseos por el parque ni juguetes para perros, nunca tuvo algo propio, todo era compartido con sus compañeros, hasta las muestras de cariño, pero no le importaba, era con mucho lo mejor que había conocido nunca y mucho más de lo que esperaba. Era feliz corriendo y jugando entre los árboles con su amigos, ahí sí que se sabía especial, era perfecta y hermosa como una sirena en el agua, había nacido para esos momentos, lo sabía y lo disfrutaba enormemente. Cuando le tocó partir se fue discretamente como había vivido, tan ligera de equipaje como nació, sin rencores ni reproches, sin cuentas pendientes, sin lamentar nada y sin dejar nada atrás, sólo el cariño de sus compañeros y un leve poso de fracaso en todos nosotros. Su cuna será ocupada por otro desgraciadito y nosotros recorremos con los ojos su canil en busca de algún indicio de su leve presencia, una parte de su corazón siempre estará aquí, en el único hogar que conoció y con la única familia que la quiso, pero su alma habrá partido para llamar suavemente a las puertas del cielo, que sin duda se le habrán abierto de par en par…
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Nila llegó a Apadan con 9 cachorros y desde el primer día demostró ser una madraza. Era muy tímida con todos y le costaba acercarse, pero con mucha paciencia y tiempo, conseguimos que empezase a confiar en nosotros, primero moviendo el rabito cuando llegábamos, más tarde acercándose tímidamente, y ahora recibiéndonos contenta. Es una perra muy buena, se lleva bien con todos los perros del refugio y le encantan los paseos.