APADAN (Asociación Protectora de Animales)
HORARIO DEL REFUGIO

Sábados y domingos de 10 a 14 h (visitas y adopciones).
El refugio está  Culleredo - A Coruña (España).
Email: info@apadan.org

APADAN (Asociación Protectora de Animales)
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SIRIUS (2016)
Sexo: 
Macho
Edad: 
Adulto
Tamaño: 
Grande
Esterilizado: 
Apadrinado: 
No
En Acogida: 
No
En Adopción: 
No

Este grandullón de ojos bonitos se llamaba Sirius y desde hace unos días ya no está con nosotros. Llevaba 7 años esperando en vano un hogar que nunca llegó; a mediados de diciembre una repentina torsión de estómago se lo llevó prematuramente a donde sea que van las criaturas que jamás han tenido suerte en la vida, ahora ya no necesita nada de nadie...
 
Sirius llegó a nosotros con sólo 5 meses de edad pero, para un animal tan grande, a veces demasiado pronto resulta ser ya demasiado tarde, y para él lo fue: lo vimos crecer en el refugio día a día, hasta convertirse en un coloso magnífico, pero quiso continuar siendo un cachorro toda su vida, un niño pequeño atrapado en el cuerpo de un gigante.
 
Sirius era un perro muy tímido con los desconocidos. Cuando había visitas, él desaparecía. Nunca supo lo impresionante y especial que era, nunca fue ni remotamente consciente de su grandeza, se creía pequeño e insignificante como un ratoncito.
 
A pesar de su tamaño, nunca dejó de ser un cachorro que se negó a ser adulto, era un animal excepcionalmente bueno y noble, tontorrón e inocente como un crío, tan alocado y torpe que nos arrancaba una sonrisa cada vez que lo veíamos correr. Verlo jugar tan feliz nos alegraba el corazón, era uno de nuestros imprescindibles, uno de los “magníficos”.
 
Sirius no fue desgraciado en el refugio, es la única vida que conoció, y fue muy querido por los pocos que tuvimos la suerte de conocerlo de verdad. Y habría sido un gran compañero si alguien le hubiera dado una oportunidad.
 
Pero todo terminó hace unos días cuando, de forma repentina y cruel, su sonrisa de niño grande se desvaneció para siempre rompiendo nuestros corazones en mil pedazos. Aún a día de hoy nos cuesta creer que ya no lo vayamos a ver más, todavía pensamos en él como si pudiera asomar la cabeza en cualquier momento y no podemos evitar buscarle con la mirada durante el paseo. Se nos ha ido para siempre nuestro cachorro más grande y bueno, dejándonos un nudo en la garganta y el corazón lleno de pena.
 
Pocas personas lo conocían, sin embargo, él era importante. Se ha muerto un pobre perro sin suerte dejando el mundo convertido en un lugar mucho más feo y hostil de lo que era cuando estaba vivo. Su cuerpo grande y acogedor ha vuelto al polvo y ya sólo vivirá en nuestro recuerdo. Pero a pesar de que nunca tuvo una casa, sí que tuvo un hogar:  hizo su nido en nuestro pecho y entre las humildes paredes del refugio que lo acogió, y aquí vivirá ya para siempre escondido y calentito, al abrigo de las miserias del mundo que ya nunca podrán tocarle.