APADAN (Asociación Protectora de Animales)
HORARIO DEL REFUGIO

Sábados y domingos de 10 a 14 h (visitas y adopciones).
El refugio está  Culleredo - A Coruña (España).
Email: info@apadan.org

APADAN (Asociación Protectora de Animales)
HAZTE SOCIO
Con una aportación de 6 € al mes ayudarás en el mantenimiento y cuidado de más de 200 perros abandonados al año. También puedes ayudarnos haciendo donativos de manera puntual. Cuenta: ES92 2080 5219 133040001038
TROSKY (2018)
Sexo: 
Macho
Edad: 
Adulto
Tamaño: 
Grande
Esterilizado: 
Apadrinado: 
No
En Acogida: 
No
En Adopción: 
No

Comenzamos el 2018 muy tristes y es que justamente este mes de enero las puertas del cielo de los perros se abrían de par en par para recibir a uno de los animales más dulces que hayamos conocido. Nuestro querido abuelo Trosky ya no pudo más, finalmente no consiguió superar su último achaque y una pancreatitis aguda se lo llevó rápidamente, eran ya demasiadas batallas para este pobre infeliz, no pidió permiso ni se despidió de nadie, se fue sin molestar y suponemos que sin demasiada pena de abandonar este mundo que tan injusto había sido siempre con él.
Trosky fue un perro especialmente sensible y afectuoso que pasó casi toda su miserable vida atado a una cadena hasta que entró en el refugio, la vida de un perro permanentemente encadenado es de una dureza inimaginable, sólo soledad y desesperación llenándolo todo cada minuto del día. 
Este animal de ojos tiernos, que todavía lo miraba todo con la inocencia de un niño pequeño, dejó en su vejez de ser el último eslabón de una asquerosa cadena, pero a pesar de que intentamos encontrarle una vida mejor, nunca tuvo la fortuna de compartir hogar con una familia que le quisiera ni el poquito de libertad que todos damos por supuesta. 
La vida le pasó por encima, le arrolló sin darle ninguna oportunidad, necesitamos aferrarnos a la esperanza de que un final feliz siempre es posible, pero a menudo lo único que llega es el inevitable y amargo final, un final triste con sabor a fracaso. Pero eso a Trosky ya le da igual, ahora sí que ya no habrá más jaulas ni cadenas para él, a este amoroso abuelo le salieron alas y vuela libre al fin.