Esta es Perla. Su historia no empieza con un abandono, sino con una pérdida: su dueño falleció y, de un día para otro, se quedó sin nada… salvo su infinita capacidad de amar.
Perla es una perra que vive para el cariño. Su mundo son las personas. Busca miradas, manos, compañía. Quiere a todo aquel que se le acerca, sin reservas ni condiciones. Convive bien con otros perros, pasea tranquila con correa y no conoce el miedo.
Tiene 8 años, es de tamaño mediano (una especie de labrador con pastor) y atesora esa serenidad maravillosa que solo dan los años vividos con bondad.
Si le das una oportunidad, Perla no solo te acompañará: se convertirá en la presencia más leal y agradecida que puedas imaginar.
Sexo:
Hembra
Tamaño:
Grande
Edad:
Adulto
Esterilizado:
Si