Chase llegó al refugio dejando atrás una vida que nunca debió ser la suya.
Durante años vivió encerrado, entre cuatro paredes y sus propias necesidades, sin paseos, sin caricias, sin horizonte. Invisible para el mundo. Hasta que unas personas decidieron que aquello no podía continuar. Abrieron una puerta. Y con ese gesto sencillo, empezó su segunda oportunidad.

Chase tiene 10 años y es un cruce de mastín. Grande, imponente. Pero todo lo que tiene de grande lo tiene de bueno. Es de esos perros que te miran despacio, que apoyan su cabeza en tu pierna sin pedir nada, que agradecen cada gesto como si fuera el primero. En el refugio ha demostrado ser noble, equilibrado, tranquilo. Solo ofrece lealtad, calma y una compañía serena que llena la casa.

Chase no necesita aventuras extremas ni largas caminatas. Necesita un hogar donde por fin pueda tumbarse tranquilo, donde sus días transcurran con dignidad, donde alguien le diga que ya está a salvo.
Tiene 10 años, sí. Pero también tiene años de amor intacto esperando destino.
Si buscas un compañero fiel, agradecido y profundamente bueno, Chase te está esperando.

Sexo:

Macho

Tamaño:

Grande

Edad:

Adulto

Esterilizado:

Si