Hay perros que llegan al refugio y enseguida encuentran su lugar. Velma todavía está esperando el suyo.
Hace aproximadamente dos meses rescatamos a varios cachorros que vivían junto a sus padres en una finca, en unas condiciones muy deficientes. Gracias a una denuncia pudimos darles una nueva oportunidad. Una de aquellas cachorras era Dafne, que ya ha encontrado un hogar. La otra era Velma.
Desde el principio supimos que Velma era especial. Nació con un problema neurológico que afecta a su movilidad: padece ataxia, una alteración que dificulta su equilibrio y coordinación. Cuando llegó al refugio apenas podía mantenerse en pie y, tras unos pocos pasos, volvía a caer.
Pero Velma es una luchadora. Con paciencia, cuidados y mucho cariño ha ido ganando fuerza y confianza. Su problema no tiene cura, pero eso no le impide disfrutar de una vida feliz.
Hoy camina a su ritmo, explora, juega y disfruta de cada pequeño momento. Es una perra increíblemente cariñosa, le encantan las personas, adora la compañía de otros perros y tiene una forma muy especial de agradecer cada muestra de afecto.
Velma no necesita grandes caminatas ni una vida llena de actividad. Necesita un hogar tranquilo, con una rutina adaptada a sus necesidades y, a ser posible, un espacio seguro donde pueda moverse y seguir fortaleciendo su musculatura.
Quizá nunca corra como otros perros. Quizá siempre camine despacio. Pero puede querer, disfrutar y hacer inmensamente feliz a la familia que decida darle una oportunidad.
Velma no busca lástima. Busca a alguien que vea la maravillosa perra que es.
Si crees que puedes ser esa familia, ponte en contacto con nosotros.
Puedes ver cómo se mueve, en este vídeo de Instagram: https://www.instagram.com/p/DbBtGIVRQ9x