Freya es una perrita de 8 años equilibrada, tranquila y con un punto de independencia que la hace aún más encantadora. Ha convivido siempre en un hogar en piso junto a su hermana Maggie, donde ha aprendido a ser una perra limpia, educada y perfectamente adaptada a la vida en familia. Llegaron al refugio cuando su familia tuvo que mudarse a otro país y no pudo llevárselas.

Freya es algo más autónoma que su hermana, pero igualmente cariñosa y cercana cuando toma confianza. Disfruta mucho de la compañía humana, aunque también sabe estar tranquila por sí misma, lo que la hace una compañera muy fácil y equilibrada.

Es una perra obediente y muy disfrutona de los paseos, donde muestra su lado más curioso y explorador. Le encanta compartir momentos sencillos con las personas que la cuidan.

Idealmente, nos encantaría que pudiera seguir junto a su hermana Maggie, con quien comparte un vínculo muy fuerte desde cachorras, aunque también puede adaptarse a una adopción individual si encuentra un hogar adecuado.

Su mayor ilusión es volver a tener un hogar estable, lleno de cariño y rutina, donde pueda volver a sentirse parte de una familia.

Sexo:

Hembra

Tamaño:

Grande

Edad:

Adulto

Esterilizado:

Si