Sparrow también llegó al refugio desde el mismo lugar que Jane, Raven y sus compañeros. Como ellos, arrastraba las consecuencias de una vida muy dura: babesia, parásitos y un estado de salud que necesitó meses de cuidados para recuperarse. Hoy está prácticamente recuperado y listo para encontrar el hogar que nunca ha tenido, aunque siempre necesitará revisiones períodicas.

De todos ellos, Sparrow sigue siendo el más inseguro. Quizá porque es el más pequeño del grupo, o quizá porque hay heridas que tardan un poco más en cicatrizar. Lo cierto es que todavía observa el mundo con cierta cautela y necesita tiempo para confiar en las personas.

Con otros perros, sin embargo, es completamente distinto. Es sociable, juguetón y cariñoso, disfruta de su compañía y encuentra en ellos la seguridad que tanto le ayuda a seguir avanzando. Verlo jugar con sus amigos es recordar que, poco a poco, también ha aprendido a ser feliz.

Con las personas el camino ha sido más lento, pero el cambio ha sido enorme. Cada día acepta mejor las caricias, busca nuestra compañía con más frecuencia y se atreve a dar pequeños pasos que hace unos meses parecían imposibles. En Sparrow, cada avance, por pequeño que parezca, es una gran victoria.

Necesita una familia tranquila, paciente y dispuesta a respetar sus tiempos, sin exigirle más de lo que puede dar. Porque sabemos que, cuando se siente seguro, aparecen la dulzura y la ternura que siempre han estado ahí, esperando su momento.

Sparrow no busca una vida llena de grandes aventuras. Busca algo mucho más sencillo y mucho más importante: un hogar donde, por fin, pueda dejar atrás el miedo y descubrir que también él merece sentirse querido.

Sexo:

Macho

Tamaño:

Mediano

Edad:

Adulto

Esterilizado:

Si